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18 noviembre 2012

Propuesta para participar en el proyecto "Aquí pintamos todos"

Hola, aquí os dejo el vídeo de propuesta para el proyecto "Aquí pintamos todos" que hemos realizado, esperemos conseguir algo interesante, y sobre todo, y más importante, que disfrutemos mientras lo desarrollamos y aprendamos con ello.


25 enero 2011

Entrevista a Antonio López



Siempre es bienvenido a este espacio Antonio López y mucho más escucharlo, pinchando aquí podréis escuchar una entrevista que le han realizado en Hoyesarte.

09 diciembre 2009

Amador Delgado

Admiración, asombro, pasmo, prodigio, fascinación, preciosidad, portento... y me quedo corto.

27 septiembre 2009

04 junio 2009

Gerhard Richter, entre la pintura y la fotografía

Gerhard Richter (Dresde, 1932) lleva décadas fusionando la pintura con la fotografía y desafiando el debate tradicional que se entabla entre los dos medios: lo real frente a lo abstracto; lo objetivo frente a lo subjetivo. La Fundación Telefónica, en el marco de PhotoEspaña, plantea este reto en la muestra Fotografías pintadas, una serie de más de 400 imágenes, la mayor parte de ellas inéditas, ya que forman parte de colecciones privadas y raramente han salido de ellas.

Se trata de fotografías del álbum familiar del artista, imágenes de su familia, de su estudio, de su mujer amamantando a uno de sus hijos... Sobre ellas aplica capas de pintura hasta crear otra obra nueva, distinta, que no es fotografía y tampoco una pintura abstracta. "En las fotos hay dos realidades: la de la pintura y la de la fotografía", explica el comisario de la exposición, Marcus Heinzelman. "Cada uno verá una interpretación distinta de lo que ve en las obras. A Richter le preguntaron una vez y él respondió que sus obras eran más inteligentes que él", añade. De hecho, él buscaba el elemento "sorpresa", y si no lo encontraba, desechaba el intento. "Por eso cerca del 50% de su producción fue desechada", señala el comisario.

La mayor parte de las obras expuestas son de pequeño formato. La técnica es sencilla. Con la ayuda de una espátula, a veces Richter arrastra la fotografía por la pintura aún húmeda; otras veces coloca la foto al borde de la espátula y extiende la pintura sobre ésta, o salpica gotas de pintura. Heinzelman explica que el artista realizó estas piezas con el óleo que le sobraba de sus grandes lienzos.

Cada pieza adquiere un nuevo significado que será distinto para cada espectador. "La dinámica entre foto y pintura se torna una dinámica de revelación y ocultación, de visión y ceguera, de juego de una dimensión contra la otra, de creación de ambigüedades entre ellas. ¿Dónde termina la pintura y empiezan esas hojas y ramas? Los colores de los cielos, las hierbas, los edificios, la ropa fotografiados se mezclan o contrastan con la pintura, que abre, cierra o envuelve mi visión cuadno contemplo la imagen que ha recibido una nueva y asombrosa profundidad gracias a las pinceladas interventoras", escribe la novelista y ensayista Siri Hustvedt -casada con Paul Auster- en el catálogo editado con motivo de esta exposición.

Fuente:"El País" por ISABEL LAFONT

30 mayo 2009

La magia de la imaginación





La magia de la imaginación, que todos tenemos "a mano", pero pocas veces utilizamos.

10 agosto 2008

Vicente Colom


Vicente Colom nació en Valencia en 1941 y a la temprana edad de 14 años comenzó a trabajar en la imprenta fundada en 1887 por Luis Farinetti que, por aquel entonces bajo la supervisión de Ernest Furió, realizaba el timbrado en relieve a través de placas de acero grabadas a mano con buril. Ésta actividad a la que dedicaría más de una decena de años, sería el elemento provocador de su interés y admiración por los pintores grabadores como Rembrandt, Goya y Durero, de los que reconoce algunas huellas e influencias en su arte.
Paralelamente, se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos hasta 1965, fecha en la que partió para París, donde viviría durante tres años, regresando a España tras los acontecimientos revolucionarios del Mayo del 68.
En esta ciudad sobrevivió dando clases de Yoga en el Centro Cultural de la India y trabajando como grabador. Sería en Paris cuando Colom se inclinaría casi definitivamente por el dibujo a pluma. Sus múltiples visitas al Musée Guimet, Musée Nacional des Arts Asiatiques, en cuyas colecciones se pueden encontrar importantes muestras de pintura tradicional china, le reafirmaron en el objetivo de conseguir las máximas calidades y volúmenes a través del blanco
y negro, del claroscuro y del dibujo.
En 1969 conoció a Federico Roble, director de la Galería Fortuny de Madrid, quien le introdujo en el entramado artístico de aquellos años. Un año antes de su llegada, había tenido lugar en la Galería Eurocasa de Madrid y posteriormente lo haría en la Galería As de Barcelona, la exposición «Antes del Arte» cuyo objetivo, según el teórico del grupo, Vicente Aguilera Cerni, era “rastrear el camino que va de la ciencia al arte”. En la misma línea de investigación, se proyectarían experiencias similares como las organizadas por el Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid y, por otra parte, se reafirmaría la reacción de carácter heterogénea de la «Nueva Generación» contra la poética del informalismo, que Juan Antonio Aguirre consiguió plasmar en su libro Arte último, publicado en 1969.
Tras residir dos años en Asturias, se estableció en 1972 en Madrid donde compartió estudio con Vicente Peris hasta 1974. Ese mismo año también conoció en Munich a Pamela Shuts, una bailarina norteamericana con la que convivió durante siete años y a la que debe sus series sobre el movimiento y la figura humana: músicos ambulantes tocando instrumentos, violinistas en plena acción, tipos populares y especialmente aquellos temas dedicados a la danza. En 1975 comenzó su amistad con Raúl Chavarri, quien lo apoyaría y orientaría en su trayectoria artística. Durante finales de los setenta y principios de los ochenta, Colom compaginó la pintura al óleo y a la cera de corte expresionista –desnudos y paisajes- con el dibujo a pluma. Éste último prevalecería a partir de esos momentos y se caracterizaría por una cumulación dibujística tanto de contornos como de masas delimitadas en ciertas áreas del papel mientras que otras zonas quedaban presas, ocupadas por el vacío. Espantapájaros, pantalones y chaquetas melancólicas, hamacas, arlequines fueron sus temas preferidos. Los objetos parecían flotar en un ambiente inexistente, desolado, trasmitiendo desasosiego e inquietud como claro síntoma de la descomposición del soporte social tradicional de aquella España. Chavarri lo definió como un “remanso del realismo mágico o fantástico” de Franz Roh, como un “suscitador de imágenes capaz de convocar lo irreal, lo imaginable, y de construirse en una avanzada de pensamiento y de
las emociones más allá de los límites de la propia mente”.
Vicente Colom se mantuvo siempre independiente tanto de tendencias de corte realista, de lo cotidiano, como del hiperrealismo importado de Gran Bretaña y Estados Unidos, así como el pop y crítica socio-política tampoco llamaron su atención. Sin duda alguna, el conservar su independencia, ha sido una de las razones por las que Colom siempre ha compaginado su carrera artista con la de decorador y anticuario. Para él la decoración es un collage, un juego de combinación y de combinaciones eclécticas, mientras que el dibujo le conduce a la creación controlada y razonada. Colom dibuja del natural, su medio es la plumilla.
Colom se entusiasma por el detalle, por el acabado del dibujo “porque el realismo le permite especular con el fondo poético de las cosas”. Suele retomar sus temas una y otra vez tras largos descansos, puesto que para él sus series son formas distintas de ver y observar el mismo objeto o secuencia. En sus variaciones los contrastes y claroscuros se observan con mayor grado en la naturaleza y la plumilla permite esa elaboración de valoraciones y degradaciones tonales establecidas por un entramado de líneas y por el trazo continuo y uniforme pero aplicado rítmicamente. Pero sus paisajes no son del todo reales, los elementos que los conforman han sido alienados y aislados a través del detalle. En palabras de Román de la Calle, Colom "...simula y
construye –a partir de imágenes de la realidad más próxima y cotidiana- todo un universo imaginario, en un doble sentido de universo elaborado a partir de imágenes y de universo conformado a través de juegos de la imaginación".

Información extraída integramente del IVAM.

05 julio 2008

Los Borrrachos


A partir de su establecimiento en la corte en 1623, Velázquez se dedicó sobre todo al retrato, que alternó con incursiones en otros géneros, como la historia sagrada, la mitología y el paisaje. Su primera escena mitológica fue Los borrachos, que pintó hacia 1629 y que marca una frontera en su carrera. Mientras que por su tema inauguró un género que cultivaría hasta su muerte, gran parte de sus personajes pertenecen al mundo de sus “bodegones” sevillanos. Desde un punto de vista estilístico, también está apegado a sus primeras etapas, pues tanto el carácter fuertemente realista de sus rostros como la gama cromática abundante en ocres o la extraordinaria precisión descriptiva sitúan la obra en la órbita del naturalismo caravaggista, al igual que el modelado corporal de Baco. Fue la primera y última obra de tema mitológico en la que utilizó un lenguaje de ese tipo.Aunque a veces en este cuadro se ha visto una voluntad de “desmitificar” la mitología y tratar en clave burlesca a los dioses antiguos, la utilización de personajes tan fuertemente realistas se justifica por el contenido de la escena, en la que se representa a Baco mezclándose entre los mortales para darles a conocer el vino. En el uso de un lenguaje naturalista para abordar temas relacionados con la mitología o la historia antigua Velázquez se aproximaba a otros artistas, como Caravaggio o su contemporáneo Ribera, que vistió de mendigos a filósofos.

15 mayo 2008

Bleda y Rosa


Maria Bleda y José Mª Rosa forman un tándem genial. Su fotografía nos habla de la memoria, esta fotografía titulada "Lugar de Lutos, año 793", pertenece a la serie de Campos de batalla.

Campos de batalla significa un acercamiento a lugares marcados por la Historia, espacios en los que cientos de personas se enfrentaron y murieron de forma violenta por un motivo de conquista territorial o de dominio. Lugares míticos que han construido nuestra historia y que ahora se presentan como apacibles campos de cultivo o yermos pedregales.
Cuando a menudo recorres muchos de los lugares donde han ocurrido cosas de tal hechura, es importante tener en cuenta tus sentimientos. En un momento la satisfacción es lo predominante y , el fuerte viento o la suave brisa, el cálido sol o la fina lluvia hacen que formes parte de ese especial entorno. Quizá lo más maravilloso es cuando la mirada hace una escrupulosa descripción y sientes en tu cuerpo lo que aquellas piedras o este árbol han visto pasar.

13 mayo 2008

Stephen Wiltshire, la cámara humana

Stephen, el memorioso.

Un artista británico con el síndrome del sabio (el que padecía en el cine Rain man) registra en su cabeza ciudades que reproduce fielmente.

Stephen Wiltshire (Londres, 1974) es un artista inglés de aspecto juvenil que aprendió a hablar a los nueve años. Pero desde los cuatro ya se comunicaba con el mundo a través de la plumilla y el pincel. Curiosamente la primera palabra que pronunció fue "papel".

Diagnosticado de autismo, el niño Wiltshire, cuyos padres emigraron a Inglaterra procedentes de las Antillas, se dedicó a reproducir todo lo que sus ojos capturaban y su mente grababa fielmente. "Me fascinaba ver los edificios desde el autobús y después pintarlos", afirma ahora en Madrid, a pocas horas de empezar una de sus ya populares hazañas.

El sábado pasado, Wiltshire sobrevoló la ciudad en helicóptero durante unos 30 minutos, acompañado de su inseparable hermana Anette y de personal de BT Global Service, la empresa que le ha invitado. Con las imágenes que memorizó, empezará hoy a dibujar la ciudad, en un enorme lienzo, en el Palacio de los Deportes de Madrid. Tanto el desarrollo como el enorme cuadro final podrá ser observado por quienes se acerquen allí a partir de hoy y hasta el miércoles.

Los edificios y las calles son la materia prima de sus obras. Grandes urbes como Tokio, Nueva York, San Francisco, Londres, París y Roma ya han sido capturadas y plasmadas con detalle sobre papel y con plumilla por este artista sui géneris.

Un impresionante vídeo en el que se superpone su Catedral de San Pedro con una panorámica real de Roma se puede ver en su página web www.stephenwiltshire.co.uk, donde también exhibe las obras que vende en su propia galería londinense.

La revelación de su talento vino después de que sus profesores en el colegio observaran una reproducción del Big Ben hecha de memoria y en pocos minutos por el niño que más tarde, con tan sólo 12 años, su talento fue destacado por el mismísimo director de la Academia Británica.

Con el tiempo y gracias al interés de varios neurólogos, el diagnóstico sobre la genialidad de Wiltshire ha cambiado. Su caso se conoce como síndrome de savant (síndrome del sabio), el mismo que padecía Rain man, aquel ser maravilloso que le hizo ganar su segundo Oscar a Dustin Hoffman. La cinta es, además, una de las películas favoritas de Wiltshire.

Habla pausadamente y a parte de una sonrisa tímida, el interlocutor no logra percibir sus emociones. No mira a los ojos y sus respuestas son cortas y simples. "Me gusta escuchar música pop de los ochenta y me gusta ver televisión" dice este joven de estatura baja, mientras se acomoda una gorra de los Yankees de Nueva York. A simple vista, Stephen Wiltshire pasaría por un rapero o un grafitero. Y su estética no dista mucho de esa cultura urbana. Sencillamente le fascina la vida en la ciudad, "los edificios, el humo y los taxis amarillos de Nueva York". Distintos de los que hoy dibujará: los blancos y típicamente madrileños que transitan entre las grandes torres y las viejas joyas arquitectónicas que conforman el paisaje de la ciudad.

Antes de volver a su casa en el oeste de Londres, donde vive con su madre, a este genio le quedan tres escalas: Dubai, Jerusalén y Sidney. Ciudades que no ha visitado jamás, pero que logrará retratar para siempre, tras unos minutos de contemplación. Porque lo que su mente graba, no lo olvida jamás.

10 marzo 2008

Ron Mueck


Ron Mueck es un escultor hiperrealista cuya obra te sobrecoge.

Richard Estes


Es uno de los representantes del fotorrealismo surgido en EEUU en los años 60. El realismo de Estes no es una reproducción pasiva de lo que vemos, sino más bien un cuestionamiento de lo visible.